
Recuerdo como, hace años, empecé a leer u ojear con frecuencia distintos blogs de cine, donde distintos críticos y aficionados al cine escribían y compartían con los usuarios opiniones sobre cine, muchas veces dando lugar a debate.
Para muchos aficionados al cine, estos blogs se han convertido en un buen medio para retroalimentarse sobre el séptimo arte. El fenómeno de los blogs de cine sigue en alza, con cada vez mas vísitas y hay de todo tipo. Blogs de cine en general, de análisis crítico de films, otros más concentrados en la recaudación, etc.
Sinceramente, a pesar de seguir visitando estos blogs a menudo, mi interés por lo que escriben sus redactores a bajado muchísimo en el último año. No se, si se debe a una decadencia en la expresión y el criterio de los bloggers o por una evolución personal o, tal vez, por ambas cosas.
La cuestión es que la mayoría de estos blogs las opiniones de sus dueños las leo cada vez más vacías, carentes de contenido y argumentación, y completamente inútiles. La mayoría han preferido caer en la provocación, el insulto y el negativismo, para que sus lectores le contesten y se sientan atacados. De hecho en muchos blogs se aprecían debates en sus foros entre los usuarios para ver "quién la tiene más grande". Me resulta realmente patético que se haya llegado a esto que, aunque siempre se ha dado, ahora es algo mucho mas frecuente y lamentable.
No entiendo como los blogs sobre el séptimo arte, que deberían ser un lugar de intercambio, respeto, conocimiento y dialéctica hayan caído totalmente en la provocación, la prepotencia, el egocentrismo y la pedantería gafapastilla que tanto caracteriza a estos tiempos.
Al final, lo único que existe es la película y tú, y la conexión sensorial que se produce, el resto son, como diría Shakespeare, "Palabras, palabras, palabras".